XXXI Media Maratón de Navajas
Como ya indicaba en mi ultimo post, puse fecha de debut para mi primera Media Maratón, el 3 de Agosto en Navajas.
Esta media es la única que se celebra en agosto y cuenta con el valor añadido de que ni es llana ni cuenta con una superficie homogénea. De esta forma se van a abordar unos 250m de desnivel acumulado con rampas del 10 y 15%, así como zonas de pista forestal, senda y carreteras con firme "Lunar".
Si esto lo cogemos y lo agitamos con unos 30º de temperatura y una humedad cercana al 80% merced a un día nublado y chubascos "matiners", nos sale una carrera que pide precaución a gritos.
Empecé a correr bastante desconcentrado: Había quedado con Quique @kingkon86 en que le recogía el dorsal y cuando llegué a Navajas, me dí cuenta que me lo he dejado. Tardé 15 minutos en volver a Segorbe, subir a casa y de nuevo corriendo a la plaza del Olmo. Fue algo así como "Vidi, vini, vinci" pero versión "Llegué, saludé y salí"
Esta vez el "miniprevio" estuvo animado, dado que sin comerlo ni beberlo me junté con 3 buenos amigos: el citado Quique, Juan que me confirmaba 3 días antes que se decidía por venir a correrla y Crisanto, que desde que corre con los Burjarunners se esta poniendo como un toro. Se nos sumó Pedro, un amigo de Quique. En cualquier caso, en la salida ya estábamos perdidos, porque se montó un lío interesante ya que no cabíamos bien en la calle. Pongo unas fotos del momento del inicio que he "robado por ahí".
Total, que el primer km me lo paso intentando rebasar a la gente para encontrarme con los míos, pero es imposible debido a la estrechez de las calles Navajeras. Finalmente conseguimos reagruparnos para acometer lo que queda de carrera.
Después de dar dos vueltas por el pueblo, con todo el vecindario volcado en nosotros, bajamos ya hacia el río para acometer los 4 kilómetros más duros de la carrera, los cuales nos conducirán al sobrellano. Abordamos estas rampas a trote cochinero y aún así nos toca apretar los dientes para progresar.
Tras el primer tobogán, llega el km 5 y nos dan el primer avituallamiento y me bebo todo para evitar complicaciones por deshidratación. Una vez llegado a la parte alta, tenemos 2 kilometros trotones hasta el descenso al pantano. Aquí la organización nos da una sorpresa y nos facilitan esponjas y "chuches", las cuales devoro con fruición.
La bajada al pantano es empinada y con piedra suelta, por lo que voy con cuidado e intentando no pasarme de ritmo. De esta forma cuando llego abajo voy descolgado de Quique y Pedro (Juan y Cristanto desaparecieron en la primera de las cuestas).
A partir de este momento la carrera discurre por una senda dentro de la pinada que rodea el pantano. Se agradece la sombra y, sobre todo, el paisaje. En el 10 nos avituallan y procedemos a cruzar por la presa. Es espectacular ver el agua a la derecha y el precipicio a la izquierda, incluso el curioso detalle de la organización al apostar un socorrista con un flotador por si alguien se cae al agua. Me mosquea pensar que harán si se caen hacia el otro lado ;)
Comienza en este momento los últimos 3 km de subida, discurriendo por la antigua N234 y haciendo un bucle con la vía minera tras una peligrosa bajada por pista. En este momento he ido acortando la distancia que me separaba de Quique y Pedro, por lo que al llegar a la vía verde, sabedor que los 7 km's que restaban eran prácticamente llanos, aumento el ritmo y les adelanto.
El tramo de la vía verde es totalmente distinto al resto de carrera: el firme es bueno, estamos en zona de sombra, el paisaje es si cabe más espectacular, por lo que disfruto de la carrera y me dedico a pasar a varios corredores. Nos cruzamos con gente animando y les agradezco el detalle. Lo reconozco soy un plasta, pero me lo paso "teta".
Al final de la vía, nos avituallan por 4ª y ultima vez (km18) y nos desvían por el paraje de la Esperanza, con un pequeño repechillo sin consecuencias pero que se nota con la carga de kms. En este momento decido no sólo no incrementar el ritmo, sino bajarlo para esperar a Pedro y Quique, por lo que a falta de 1,5 km estamos juntos y de cachondeo.
Decido entrar en el pueblo disfrutando del momento. Recuerdo perfectamente que iba sonriendo y saludando, sobre todo a los críos que te lanzan la mano para que se las choques. Es una gozada terminar tan entero saboreando las últimas zancadas. Insisto, el ambiente es espectacular, hasta en los coches de animación con música situados en lugares estratégicos.
Aun así, como uno tiene su honrilla, a falta de 300 m doy un cambio de ritmo porque los "mamones" de mis compañeros me han vuelto a dejar. Les arranco las pegatinas y entro en meta "a fondo". ¡he llegado! ¡Estoy vivo! Estoy tan contento que hasta se me olvida hata como se guarda el registro del reloj.
Aunque el tiempo en este caso es lo de menos (mi objetivo eran 2horas por los miedos comentados anteriormente), marco un tiempo de 1:51:29, es decir un tiempo muy satisfactorio y que me tiene que servir de referencia para la media de Valencia.
En resumen, muy contento, dura pero no tanto, y sobre todo la certeza de que el año que viene repito.
Esta media es la única que se celebra en agosto y cuenta con el valor añadido de que ni es llana ni cuenta con una superficie homogénea. De esta forma se van a abordar unos 250m de desnivel acumulado con rampas del 10 y 15%, así como zonas de pista forestal, senda y carreteras con firme "Lunar".
Si esto lo cogemos y lo agitamos con unos 30º de temperatura y una humedad cercana al 80% merced a un día nublado y chubascos "matiners", nos sale una carrera que pide precaución a gritos.
Empecé a correr bastante desconcentrado: Había quedado con Quique @kingkon86 en que le recogía el dorsal y cuando llegué a Navajas, me dí cuenta que me lo he dejado. Tardé 15 minutos en volver a Segorbe, subir a casa y de nuevo corriendo a la plaza del Olmo. Fue algo así como "Vidi, vini, vinci" pero versión "Llegué, saludé y salí"
Esta vez el "miniprevio" estuvo animado, dado que sin comerlo ni beberlo me junté con 3 buenos amigos: el citado Quique, Juan que me confirmaba 3 días antes que se decidía por venir a correrla y Crisanto, que desde que corre con los Burjarunners se esta poniendo como un toro. Se nos sumó Pedro, un amigo de Quique. En cualquier caso, en la salida ya estábamos perdidos, porque se montó un lío interesante ya que no cabíamos bien en la calle. Pongo unas fotos del momento del inicio que he "robado por ahí".
Total, que el primer km me lo paso intentando rebasar a la gente para encontrarme con los míos, pero es imposible debido a la estrechez de las calles Navajeras. Finalmente conseguimos reagruparnos para acometer lo que queda de carrera.
Después de dar dos vueltas por el pueblo, con todo el vecindario volcado en nosotros, bajamos ya hacia el río para acometer los 4 kilómetros más duros de la carrera, los cuales nos conducirán al sobrellano. Abordamos estas rampas a trote cochinero y aún así nos toca apretar los dientes para progresar.
Tras el primer tobogán, llega el km 5 y nos dan el primer avituallamiento y me bebo todo para evitar complicaciones por deshidratación. Una vez llegado a la parte alta, tenemos 2 kilometros trotones hasta el descenso al pantano. Aquí la organización nos da una sorpresa y nos facilitan esponjas y "chuches", las cuales devoro con fruición.
La bajada al pantano es empinada y con piedra suelta, por lo que voy con cuidado e intentando no pasarme de ritmo. De esta forma cuando llego abajo voy descolgado de Quique y Pedro (Juan y Cristanto desaparecieron en la primera de las cuestas).
A partir de este momento la carrera discurre por una senda dentro de la pinada que rodea el pantano. Se agradece la sombra y, sobre todo, el paisaje. En el 10 nos avituallan y procedemos a cruzar por la presa. Es espectacular ver el agua a la derecha y el precipicio a la izquierda, incluso el curioso detalle de la organización al apostar un socorrista con un flotador por si alguien se cae al agua. Me mosquea pensar que harán si se caen hacia el otro lado ;)
Comienza en este momento los últimos 3 km de subida, discurriendo por la antigua N234 y haciendo un bucle con la vía minera tras una peligrosa bajada por pista. En este momento he ido acortando la distancia que me separaba de Quique y Pedro, por lo que al llegar a la vía verde, sabedor que los 7 km's que restaban eran prácticamente llanos, aumento el ritmo y les adelanto.
El tramo de la vía verde es totalmente distinto al resto de carrera: el firme es bueno, estamos en zona de sombra, el paisaje es si cabe más espectacular, por lo que disfruto de la carrera y me dedico a pasar a varios corredores. Nos cruzamos con gente animando y les agradezco el detalle. Lo reconozco soy un plasta, pero me lo paso "teta".
Al final de la vía, nos avituallan por 4ª y ultima vez (km18) y nos desvían por el paraje de la Esperanza, con un pequeño repechillo sin consecuencias pero que se nota con la carga de kms. En este momento decido no sólo no incrementar el ritmo, sino bajarlo para esperar a Pedro y Quique, por lo que a falta de 1,5 km estamos juntos y de cachondeo.
Decido entrar en el pueblo disfrutando del momento. Recuerdo perfectamente que iba sonriendo y saludando, sobre todo a los críos que te lanzan la mano para que se las choques. Es una gozada terminar tan entero saboreando las últimas zancadas. Insisto, el ambiente es espectacular, hasta en los coches de animación con música situados en lugares estratégicos.
Aun así, como uno tiene su honrilla, a falta de 300 m doy un cambio de ritmo porque los "mamones" de mis compañeros me han vuelto a dejar. Les arranco las pegatinas y entro en meta "a fondo". ¡he llegado! ¡Estoy vivo! Estoy tan contento que hasta se me olvida hata como se guarda el registro del reloj.
Aunque el tiempo en este caso es lo de menos (mi objetivo eran 2horas por los miedos comentados anteriormente), marco un tiempo de 1:51:29, es decir un tiempo muy satisfactorio y que me tiene que servir de referencia para la media de Valencia.
En resumen, muy contento, dura pero no tanto, y sobre todo la certeza de que el año que viene repito.








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