XVI Maratón del Espadán

Cuentan los de Navajas que si haces su media, ya puedes hacer cualquier media del mundo con garantías. Como los de Segorbe somos mas chulos, hacemos lo mismo con una maratón.

Teniendo en cuenta que mi primera carrera fue en Jérica (Julio del 2012), mi primera media fue en Navajas (Agosto de 2013), mi primera maratón tenía que ser en casa: La Maratón de Espadán.

Fecha; 23 de Febrero.
Distancia: 42 y pico (que me expliquen como se cuadra el recorrido en un trail).
Altura acumulada: Entre 1600 y 1800 m, según donde se mire (yo es que me parto oiga).

Aunque no he dejado (ni me planteo dejar) el Team3FDC, ya comenté en este post que iba a correr las carreras de montaña como C.A. Zancadas Valencia,  esto es como decirle a un hijo ¿a quien quieres más a papá o a mamá? Que a nadie le extrañe verme con otra camiseta.

Mi planteamiento para la carrera es salir a disfrutar y reservando fuerzas hasta el pico para darle un poco más de caña en la segunda media. Me lo tomo tan a pecho que hasta decido salir con la cámara de fotos para ir retratando el ambiente. Me he juntado con casi 60 fotos, con algunos incluso buenas.

La previa


La previa  fue rápida, concentración en el Pintor Camarón con todo el equipo y sorpresa al encontrarme con José Ángel del Team.



Dejadas las cosas pasamos por una alfombra lectora de chips para entrar en el espacio reservado a los corredores. Ahí la organización intenta clasificarnos por tiempos, pero al final abren todo a la vez y se monta un pequeño lío.


Saludo muchos amigos (Xavi, Javi, Jose...), y saludo a Jose Vicente Torres, del C.A. Navajas que va a por su 18 maratón en 18 meses. Te prometo un post crack! 

Ya debajo del arco de salida, me quedo con Jose y Coque, empezando este último a full como le gusta. Me indica que vaya con él, pero se que es mi primera maratón y el ya hace ultras. No es caballo que debo seguir.


 

La carrera

 

Salimos por el centro de Segorbe donde me espera mi mujer con la tía y las niñas.. Paro y les doy un beso, es un auténtico lujazo que me va a dar fuerza durante toda la carrera.

Llegamos al acueducto y bajamos por Sopeña hasta el río. Subimos hacia Cárrica y ... primera montonera. Esto del trail es así:  mil y pico personas por el mismo lado, pues como que no caben.

 

La subida a Rascaña se ha convertido en una serpiente multicolor de corredores, parar a fotografiarlos es una gozada.


Tras pasar Zagalorca, la carrera nos lleva por unos cortados impresionantes, mirar adelante o atrás implica ver una senda de gente peleando contra la orografía.



Llegamos a Vall de Almonacid y aprovechamos para comer un poquillo, hay que tomar platanito (ya lo había hecho en rascaña) y algo de membrillo.

Encaramos una subida dirección al castillo para seguir ascendiendo al collado de Íbola. El paisaje, con la Vall de Almonacid y todo el valle del Palancia, es simplemente sobrecogedor.


Tras una subida empinadísima y bastante resbaladiza, nos encontramos con el tercer avituallamiento. Hemos llegado Jose y yo juntos, pero no tardaremos en separarnos para no vernos más en toda la carrera. Ha sido un ratico muy divertido y en la mejor compañía posible.

El barranco Malo es simplemente impresionante. Se trata de una bajada rapidísima ente alcornoques en su primera parte que se adentra en una zona técnica totalmente encajonada. La organización no pierde detalle y nos espera, walkie en mano, para advertirnos del riesgo de la piedra suelta.



Por fin llegamos a la pista de Espadán y es impresionante ver el grupo de gente que se ha desplazado a este punto para animar. Aprovecho los pocos metros llanos hasta el avituallamiento del estuco para relajar los gemelos, dado que en la última zona he tenido un amago de que se me subían.

Bebo isotónica y me como un sandwich y un plátano y acometemos la última subida hasta el pico. Ya nadie habla, nadie bromea, las palabras son justas y medidas. Ni siquiera cuando pasamos cerca de un grupo de gente tocando música (con órgano y todo). Ni siquiera cuando intento bromear con un grupo de excursionistas que se han visto bloqueados por la carrera. Creo que la foto lo dice todo. La cara de Iván (el de rojo), es el espejo de la sensación general.


Ya no se corre. Se escala. Se lucha contra la montaña. Se compite contra la resistencia de cada uno.




Tengo que parar otra vez a estirar antes de llegar al pico. No me encuentro excesivamente cansado, pero los gemelos se me estan empezando a subir cada vez más. No me había pasado en ningún entrenamiento y es una situación que me preocupa, dado que queda mucho por delante.

Llegamos a la cumbre, bueno, junto a ella, dado que nadie para a sacarse una foto en el vértice. Yo si lo hago y encuadro a papá Penyagolosa... quizá le vea en la MIM a finales de Mayo (o quizá no, porque estoy en lista de espera).



Comienza la bajada por unos escalones y una zona muy escarpada. Tras pasar por varias pedreras y torcerme un tobillo (gracias Iván por la ayuda), llegamos al collado de Ibola. Bebo isotónica, recargo mi botella y me tomo un gel con cafeína. Estiro un poco y recoloco las medias de compresión, porque los gemelos no han dejado de molestar, especialmente cuando he intentado alargar el paso o dar un salto.

A partir de aquí no tengo fotos, me molestan mucho las rampas y, pese a no encontrarme cansado, me concentro mucho en cómo y donde piso.

Encaro el barranco de Almanzor tranquilo, llega gente con camiseta de Segorbe por detrás y prefiero ir acompañado. Gracias a Dios estaban ahí porque tengo un traspiés y me caigo. En ese momento se me engancha totalmente un gemelo y los isquios (o como se diga el tendón de detrás de la rodilla) de ambas piernas. Me ayudan a levantarme y me engancho a su grupo. Me presento y conozco al famoso Vizcaíno, calabassica del club saltamontes.

Corro con ellos a buen ritmo hasta Almedijar, la pista en ese trozo es ancha y al no tener que darle mucha fuerza a las piernas no tengo muchas rampas. Llegamos a rodar a ritmos de 4.30- 4.50 de forma fácil. Les pierdo en el avituallamiento (ellos no paran) y a partir de aquí descubro lo que es sufrir.

Soy incapaz de correr mas de 1 km seguido, o se me dan rampas en los gemelos o me dan rampas los isquios. La sensación de impotencia es alta, porque no me encuentro cansado dado que he ido reservando hasta el pico. Alterno el ritmo "señora no se pare" de Adriana con el "paseo de güelo rebollonero". Me acuerdo de los ánimos de toda la gente del Team 3FDC y recuerdo esa frase de la maratón. "En la vida y en el running lo importante no es el tiempo, sino la experiencia del camino". ¡Jolines, que experiencia!

Aprovecho mi trote para ir recogiendo restos de geles que los guarros de delante #trailrunnersdemierda se han ido "olvidando", y a la que me doy cuenta, ya estoy encarando la entrada en meta. Me pongo los manguitos del Team (me los había quitado por el calor), hay que hacer publi en la foto.

Suena el teléfono y no lo contesto, me imagino quien es... giro una curva y veo a Sara con Carmen esperándome. Menuda emoción. La niña no quiere entrar conmigo, pero me da igual. Soy feliz. He terminado mi primera maratón.

Agradecimientos

A mi familia, por su paciencia y apoyo incondicional.
A todo el Team 3FDC, qué faciles salen las cosas a vuestro lado.
A los Zancadas, sin vosotros no estaría aquí, especialmente a Jose que me picó en mi primer 10k y me llevó en la primera parte de la maratón.
A Vizcaino y los calabasicas por ese rato en Almanzor y por rescatarme de la caida.
A Iván por verificar que estaba bien en mi torcedura.


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