Buff Epic Trail 42k


 
El montaje de la salida/meta sin duda espectacular. Foto desde el campanario.

Cuando decidí apuntarme a la maratón de la Buff Epic Trail lo hice porque era un campeonato del mundo.
Lo hice porque también iban amigos y las risas iban a ser aseguradas.
Pero lo que tenía muy claro es que iba a pasar unos días inolvidables en la Vall de Boí.

Para ponerte en situación, lo mejor es que le des una vuelta al blog alternativo que hemos montado para el evento:


Podría contarte con pelos y señales las tonterías que pudimos hacer en un fin de semana (que fueron muchas, muchísimas), pero por una vez voy a ir al grano.

CRÓNICA DE LA MARATÓN DE LA BUFF EPIC TRAIL. CAMPEONATO DEL MUNDO DE SKYRUNNING

Planificar esta carrera ha sido difícil. Es la segunda edición y por tanto la información que hay es poca y hay que echarle mucha imaginación. Aun así hice este análisis y afortunadamente acerté con muchas suposiciones. La más importante y que más tranquilidad me dio, la ubicación exacta de los avitus, dado que estaban mal tanto en la información previa como en el perfil inserto en el dorsal de la maratón y de la Ultra.

La carrera finalmente fué según esta imagen. Abajo tienes enlace a wikiloc.
En fin, que ya estoy divagando…

La maratón de la Epic comienza en Espot y termina en Barruera y coincide con los últimos kilómetros de la Ultra de 105 que sí que es circular alrededor de toda la zona perimetral del Parque de Aigüestortes. Por tanto hay que darse el madrugón, ver la salida de los valientes y embarcarse en un autobús para tras hora y media llegar al punto de partida. Es totalmente necesario hacer los deberes antes de subirse al transporte porque, claro, luego llegan los lloros al chófer y toca parar en lo alto de la Bonaigua para cambiarle el agua al canario

Había tanto nerviosismo en el autobús que todos salimos a hacer un pipí pidiendole al chófer la hora.

En Espot hace frío. Afortunadamente venimos abrigados y la organización ha previsto que dejemos una “bolsa de vida”. Se lo han currado tanto que han impreso una pegatina por dorsal y buscándolas se hace un poco de cola. Fotos de rigor. Más fotos de rigor y por fin el speaker (viejo conocido valenciano), da la salida.

Los 5 que hicimos la maratón. Los 5 terminamos sin consecuencias.

La primera sorpresa del día es que han quitado esa vuelta de unos 3 km que había por Espot y la han cambiado por un recorrido de 400m que todos hacemos a fuego emocionados por el helicóptero que sobrevuela nuestras cabezas. Este hecho me fastidia porque había pasado de calentar pensando que me daba tiempo en el bucle que previsto inicialmente. Así que arranco las primeras subidas frío y mis gemelos empiezan a quejarse

El heli aumentó por 200 el postureo inicial

Tal y como había imaginado, lo de salir y hacer la carrera con Manolo es imposible: es de “arrancá de cavall”, pero no de “pará de burro”. De tal forma arranco las primeras subidas hacia las pistas de esquí de Espot en un buen grupo y sin ninguna gana de exprimirme, por lo que en vez de acelerar voy ralentizando el ritmo.

Vacas, caballos, Cabracas (que son vacas muy arriba en la montaña...)

De repente, entre las vacas, observo un fotógrafo. La gorra blanca que sigo a lo lejos ha parado a hacer una foto y es el momento de acelerar para torear y hacer algo de postureo. Ya con Manolo sigo la ascensión al primero de los collados.

 
Antes de llegar al primer avitu por fin cojo a Manolo y aprovecho para acercarme a las vacas.

Manolo iniciando el ultimo repecho hacia el collado.

La pista se estrecha y el terreno, sin ser excesivamente complicado, se pone peleón: se alterna fuerte desnivel con alguna pedrera y tierra negra muy suelta. Aquí lamento haber ido tan conservador porque todos los que llevo delante me impiden progresar con la alegría que me hubiera gustado.

Llego a los 2700m del Collado de Mainera con unos compañeros de Villena y descojonado por las pasadas que está haciendo el helicóptero.  Es impresionante tenerlo a 50 metros tuyo y sentir el viento de las hélices que te derriba, aunque lo más divertido es ver a los que hace un momento no podían ni andar correr como cabras sólo para que les hagan una buena toma.

Los picados que hacía el helicóptero sobre la subida fueron impresionantes. Aquí la gente parece que huye de él.

La bajada a los lagos de la Mainera es suicida. Ya nos lo habían dicho en el “briefing” (significa almuerzo en pijo): se va en línea recta sin senda. He rebuscao en internet y aquí tengo un video que explica cómo se debe bajar este trozo. PINCHA AQUÍ. 

Lagos de Mainera y un recto para alcanzarlos. Divertido a la par de temerario.

Bromas aparte, hay que tener cuidado con la bajada. Es divertida  y todos nos dimos alguna culada, pero también alguno se hizo daño y por ejemplo a Manolo le rompieron un bastón, por no hablar de los 16 millones de piedras que se me metieron en la zapatilla.  Yo en un amago de cordura decidí no comer en el puerto como tenía previsto y esperar a un terreno más favorable, es decir, al llegar al primer lago. 

Foto de Josep María Montaner para Nació de Muntanya. ¡Gracias por el detalle!

La olla hasta el collado del Espós se hace llevadera, y me afecta la altura menos de lo imaginado. Bajo la atenta mirada de unos percherones, empiezo a controlar los tiempos y veo que con el “recorte” del inicio voy unos 20 minutos por debajo de mi tiempo previsto. Pese a ello los parciales entre tramos se asemejan y eso da tranquilidad.

Ascensión al Collado del Espós. Muy llevadera.

La organización tiene a gente en todos los puertos y avituallamientos controlando dorsales, como se ha hecho siempre: a mano. No puedo más que agradecer como siempre hago a los voluntarios su asistencia, aunque debo ser de los pocos porque muchos se muestran sorprendidos. En un momento dado alguien me dice que en Gento además dan cerveza y, pensando que es un refugio, inocente de mí, me lo creo.

Toda la bajada es pradera, por lo que te pones a tope en un momento. Se observa la pendiente final antes del embalse.
La bajada a Gento es divertidísima. Prados y prados en línea recta, con el único peligro (muy remoto), de meter el pie en algún agujero. Me tiro a muerte y disfruto como un gorrino adelantando gente. Es lo que tiene empezar tranquilo, siempre tienes a alguien delante para darle un hachazo, y luego pedirle el favor de que te haga una foto (“Te hago el favor aunque me va a costar el mundial, jejeje”)

¡Postureooooooo!
El único tramo complicado son los últimos 300m hasta en embalse, donde se pica bastante hacia abajo. Me tuerzo el mismo tobillo 3 veces seguidas, cruzo las vías de antiguas vagonetas y por fin llego al refugio en búsqueda de mi ansiada cerveza.

Llego, ficho, relleno líquidos y pregunto por mi birra. El descojono es máximo y me dicen “Prova dins”.  Menos mal que el cabreo me lo quitan 5 japoneses perfectamente equipaos de hooligans de su selección. Vaya esta foto en homenaje a las veces que les he gritao “Japaaaaan”.


La carrera busca a partir de este punto el GR11. El tramo es impresionante: un camino de piedra, con tramos de escalones, labrado en roca, adoquinado y con unas vistas acojonantes. Se cierra sobre sí mismo y hace que no tengas más que ganas de sacar fotos y fotos. De nuevo tomo una decisión: no se puede correr, comer y fotografiar a la vez: de poco me caigo 3 veces. Ordeno mis prioridades y sigo adelante.

Quizá el tramo después de Gento sea el más técnico, aunque tampoco reviste mucha complicación.

Este tramo discurre en un cortado con unas vistas preciosas y dejando imágenes inolvidables.

Gento y a la derecha la lengua verde por donde baja la carrera.

El tercer puerto de la jornada se llama Collada de la Font Subirana y nos muestra un paisaje totalmente distinto, menos verde y más rocoso. Más agreste y por tanto menos corredero. “Vas al lago de allá abajo, pero se baja pasando por el otro”—me explican los voluntarios del paso.

La pedrera de la izquiera nos conduce, tras un zigzag, a la Collada de la Font Subirana.

La senda me recuerda a la bajada de Espadán hacia Íbola, revirada y con pedreras, corredora si tienes pericia; por lo que disfruto de la bajada: de nuevo corriendo en positivo y adelantando a gente.

Vista desde la Font Subirana. La senda a la derecha (hay gente y todo) conduce después al Estany de la izquierda (Estany Tapat)

En el Estany tapat rebasando corredores.

En Riquerna (Se pronuncia Ricuerna) sorprendentemente me dan las gracias: llevo dos buenos bidones y el chico del agua está hasta las narices de las bocas pequeñas de los flexibles de Salomon. Le digo que vale, pero que ellos tampoco tienen cerveza y que me llevan diciendo “al siguiente” desde hace 3 avituallamientos. Nuevamente risas.

Collada Font subirana (al fondo centrada), y toda la bajada por los Estanys hasta Riquerna (zona rio). ¿Veis a la gente?
Asciendo al Port de Rus con un holandés, me cuenta que entrenar la montaña le es complicado pero que le está encantando la carrera. Aprovecho y me hago muchos rectos en este tramo, hay patas y el zigzag de subida me parece un coñazo.  La subida, asequible, discurre por pradera hasta los últimos 1000m, donde se enroca y empina bastante. Afortunadamente la distancia al avituallamiento marcada en varios carteles da alas.

Molaba distinguir los collados por el perfil recortado de las banderas de Buff, aunque sabías que te quedaba un mundo.

En el collado además de los habituales voluntarios hay un médico controlando que la gente esté medianamente bien. He preparado isotónico en bolsitas zip y he tenido que guardarlas en la mochila. Le pido a un voluntario que me dé una y hay cachondeo, realmente parece que lleve 30 gramos de droga jajaja. Llega alguno más y dejamos el cachondeo para avituallar a más gente. En ese momento descubro palmeritas de hojaldre y no puedo resistirme… ummmm

Momento en que descubro que el fotografo es Ramón Ferrer en plena bajada del Port de Rus.

La bajada del Port de Rus es tal y como la había imaginado: una vez más un prado verde en caída libre. Abro el último gel y dejo que me adelanten como dos aviones dos chavales a los que he rebasado en el útimo tramo de la ascensión. Voy cogiendo ritmo poco a poco hasta que de repente veo un fotógrafo de cara conocida. El Sr. @monrasin, Ramón Ferrer, un gentelman en esto de a montaña y al cual descubrí el año pasado en Aneto. No puedo resistir la tentación y me paro a saludarle. Al final terminamos haciéndonos un selfie. 

Os recomiendo seguir a Monrasin en su blog "Corriendo por la sierra"

Retomo marcha y vuelvo de nuevo a adelantar bastante gente. Veo a un chico con serios problemas y le pregunto (como suelo hacer) si necesita algo. Me indica que va con calambres, así que le doy un par de pastillas de sales y me gano un amigo. 400 metros más adelante cambia el prado por senda serpenteante y mis piernas por primera vez protestan: el cambio de dinámica de carrera no me sienta bien y punto. Es una asignatura que tengo que empezar a trabajar quizá en el gimnasio. Tengo que parar, coger un magnesio que llevo en la mochila y emprender de nuevo la carrera.

Afortunadamente el susto me ha costado sólo 5 minutos y vuelvo a coger el ritmo nuevamente. Adelanto por segunda vez al mismo grupo de corredores y empiezo a mirar el reloj por primera vez. Según mis previsiones puedo entrar en meta en unas 6 horas y eso, sinceramente, me pone. Meto marchas y disfruto como un gorrino en una senda digna de la mejor calderona. Piedra, tierra y varios virajes. 

Finalmente la senda se abre y empieza el camino. Estamos en la Corva de San Martí y es el último avitu en el que recargo agua. Sigo dándole fuerte y adelanto hasta algún maleducado, de esos que le pides paso en una senda y en vez de echarse a un lado te enseña un hueco en el lateral. El asunto es sencillo, el que va delante sabe dónde están los agujeros, el que va detrás va ciego. ¡Échate a un lado pollo!.

En Taüll tenemos a la familia esperando. En vez de seguir el track me voy directo al parque que hay al lado de San Climent (la iglesia románica patrimonio, con todo el valle, de la Unesco) llevándome la bronca del respetable. Me toca convencerles que no me he perdido, sino que estoy buscando a alguien. 

En efecto, ahí tengo a Sara y los críos. Jose Ángel para variar quiere venirse corriendo y le dejo con el corazón partido. Saludo también a los de #SegorbePuertaAbierta que están también montando follón y sigo en carrera.

Como la mochila tapaba la camiseta había que abrirla para el postureo. Fotaca de Carlos Gimeno.

Viene subida y las piernas no andan para muchos trotes, así que bajo el ritmo y termino andando al lado de un corredor del Buff que resulta ser @chemaribustillo. Ahí vamos tan a gusto cuando desde una mesa a la sombra de un árbol nos increpan unos fotógrafos (Resulta que era Mayayo, @cercedillatrail y la gente de Carreras de Montaña). Nos toca ponernos las pilas para el postureo y ya de paso giramos a la izquierda en la otra iglesia románica de Taüll.

Escaleras y para abajo y de nuevo la dichosa dinámica de carrera incordiando. Como pare me quedo clavado. Manda huevos. Pego cuatro patadas, doy tres saltitos, echo dos fichas y me tomo una pastilla de sales. A los 10 segundo ya no tengo rampa. Indudablemente las sales son un placebo de cojones. Vuelta a arrancar y vuelta a pasar a gente.

El último tramo se realiza por el llamado sendero del agua, un camino que une paralelo al río varios de los municipios de la Vall. Toda la parte entre Taüll y Boí es pedregosa y revirada, de esos tramos que terminan por desquiciarte porque cada pisada tiene que ser distinta. 

El tiempo pasa y los kilómetros se hacen interminables. 

Amigacho Japonés que me hice el viernes rodando un poco por el sendero del agua.

Voy a fondo y por primera vez en carrera dejo libres las pulsaciones. Hecho de menos un cartel que me indique lo que falta y voy preguntando a la gente, pero se ve que solo hay extranjeros (y japoneses) en todo el recorrido.

Finalmente veo la carretera de Durro. Ya he llegado a Barruera. Recojo a mi hija Pilar que está ansiosa y entramos a meta. Ahí está el gran Depa animando y pegando gritos. 5h59minutos. ¡Genial!
 
Depa guarda una gran amistad con Marta Fernández de Castro y le hicimos este homenaje.

Notas a la carrera. En general muy bien organizada y con muchos voluntarios pendientes de todo. Cortan (de verdad) en 8 horas de carrera, por lo que hay que prepararla. Si la comparamos con las Tucas de Aneto, mucho más rodadora y se debería hacer en esta mejor tiempo.
La camiseta que dan es de algodón (me gustan más que las técnicas) acompañada de un headband buff.
La unica pega que el avituallamiento final es muy, muy pobre: No es que no haya cerveza, es que solo habia fruta y algo de palmeritas. Después de 6 horas de carrera lo que apetece es un plato de pasta o un buen bocata.

Comentarios

  1. Veo que también eres un campeón haciendo fotos. Mira que yo hice, pero no te quedas atrás.
    ¿Fuiste a un mundial o al Sálvame de carreras, te encontraste con todas las estrellas del mundillo?
    Estaba pensando en seguir tus pasos el año que viene, pero... ¿en serio no hay cerveza? jeje

    Enhorabuena por tu carrera.
    A ver si al final hacemos ese almuerzo (ejem, entrene) juntos

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  2. Peor todavía Alex, hice más de 100 fotos, de las cuales unas 75 han salido buenas. El truco es pasar del teléfono e irte directamente con la cámara.

    El entrenalmuerzo ese está hecho, hemos de ponernos un día este verano, pero que se venga Jota también. Iré a Eslida, pero me da que tu vas a la Vilavella ¿puede ser?

    Lo de la cerveza es en serio... y lo del tiempo de corte también, me parece más putada lo segundo que lo primero.

    Un abrazo muy fuerte!!!!

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  3. Muy vital, divertida, estimulante y electrizante crónica. Enhorabuena Julio, has hecho algo grande y has disfrutado de lo lindo. ¿qué más se puede pedir?

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    1. Muchisimas gracias Emilio. Realmente tu lo has dicho, es dificil pedirle nada más a esta carrera.

      Un abrazo.

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  4. Justamente descarté Salomon por UD porque no puedo con sus boquillas estrechas (y ahora van y sacan el nuevo modelo soloucionándolo XD). Gran crónica, a ver si el año que viene puedo rascar tiempo y subir a hacerla. Salud!

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    1. Jeje. Yo descarté porque no me termina de gustar llevar el peso delante. Como ves en la foto de arriba llevo dos bidones de ciclismo como dios manda. Llenar y vaciar en un momento.

      Gracias por pasarte y darle una leida. Si vas ya nos cuentas qué te parece!

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  5. No tebi leer esta cronica... Otra carrera a la lista jajajajajaja. Felicidades!

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    1. Si no te atreves con la larga, la media tiene una pinta espectacular.

      Gracias por el comentario Ángel.

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