55k Trail montanejos

Es curioso como el día menos pensado te encuentras corriendo y disfrutando nuevamente de una carrera.

Es una putada cuando has decidido que vas a apartarte un tiempo de ese tipo de carreras.

Y es doble cuando sabes que estás escribiendo por última vez tus aventuras en un blog.

Me quedan dos posts, este y uno que prometí que escribiría acerca del Trail Rascaña.

Comencemos.


Un buen comienzo siempre tiene que llevar una introducción. En mi caso solo basta leer la crónica de Alfondeguilla para recordar que terminé el año muy cansado. Mentalmente out. Con dolor de pies y un dedo del pie derecho dormido durante 3 meses. He jugado con zapatillas, con entrenamientos, sin entrenamientos, he salido a rodar sin mirar cronómetros y, por primera vez en varios años, he pasado 4 meses sin ponerme un dorsal.

Quería correr los 55 de Montanejos. Guardo un excelente recuerdo de la carrera, de su cabra Greeny, de la fantástica organización de sus verdecitos y de los paisajes espectaculares. Quería correrla pero no quería sentirme obligado a disputarla. Preparación sí, pero 0 presión. Nada de estimar tiempos de paso, nada de marcarme objetivos. Just Run.

Esta vez acerté con el plan de entrenamiento: mucho correr por el monte pero poco desnivel, buscando además no tirar de palos sino de piernas, sabiendo que había que correr mucho y andar poco. Y acerté.

Con Toni, que anda más de lo que él se cree que anda.

Nihal es el buen rollo en persona. Como no encontró para la de 30, se vino a la "gorda"

Lllegué pronto a Montanejos y me fui directo al bar a tomarme un té y un croissant, en la media de valencia (la tomé como un largo) “me olvidé” literalmente de desayunar.  Por allí apareció enseguida Dani Regal, un crack que conocí ya hace tres años en en Aneto. Algún chascarrillo y nos despedimos. Luego aprovecho para saludar a Héctor, el CM de @trailmontanejos y descubro q me recuerda mucho antes que yo a él; por fin llega @tonete901, Nihal y el bueno de Ubaldo, con el que se que voy a compartir buenos kilómetros. Echo de menos un ratito de risas con uno que siempre va a "hacer el ridículo" pero que hace unas crónicas divertidísimas... Estaba concentrándose.



Verificaciones y corralito. Se va llenando el asunto y por fin Jaime da la salida. No he calentado y prefiero ir tomando temperatura. Grito por detrás y aparece el gran Lukas Puig; poco después un nº1 como Jonhatan Benito saluda; de repente Jota, con el que no contaba y con el que de haberlo sabido hubiera compartido coche.

Comenzamos tranquilos de charreta y saludando a los fotógrafos: 3 kms llaneando hasta que comienza la primera subida seria. Mi preocupación, ir dándole “gasolina” al cuerpo y disfrutar de las espectaculares vistas. Miro donde me toca comer y descubro que las pocas notas que llevo en el dorsal son ilegibles: Me lo he  puesto del revés y no veo el perfil, cosas de llevar el número 69 jejeje.
En la bajada de La Copa comienzo a adelantar gente y más todavía en el posterior tramo pistero que nos llevará por arriba de los estrechos hasta llegar al pie de la presa (recuerdo el chorro con más agua, por cierto… cosas de la sequía).  Subida asfaltada que corro con Miguel Oliver (manda narices, no le reconocí yo) y le recuerdo esa frase suya de Chiva… “No corras en el 10 lo que no vas a correr en el 40”… y terminamos la presa andando…

En el tramo de los Estrechos estaba Andrés Nuñez, de Last Race Studio

Cruzamos al otro lado de la presa y comienza un tramo corredero pero lleno de toboganes hasta que finalmente, en el único punto que hay que mejorar la señalización, se desvía a la derecha la senda en busca de la masía de la Ardachera, punto donde verdaderamente comienza la ascensión seria al pico del Cantón.

Cabe indicar el enorme trabajo que hace esta gente de Verd3 (lo dije hace 5 años que no los conocía y me reafirmo ahora que empiezo a conocerlos más) recuperando sendas y arreglando el monte. En verano esta zona era un auténtico territorio comanche, una eclosión de árboles caídos, de ramas rotas y de necromasa nada buena para el medio; hoy son sendas transitables, recuperadas y que permiten el paso de una carrera (y de los medios de prevención) de forma fácil. Aún así falta limpiar muchísimo monte todavía. Os dejo enlace al FB de esta gente para que veáis como estaba.
Total, que seguimos dándole caña dirección al Cantón y poco a poco, sin prisa pero sin pausa voy adelantando al personal. Una vez arriba, y tras rellenar agua, salgo escopeteado por los tramos más correderos de la carrera: pista amplia y senda blandita hasta que, vaya, costumbre de esta carrera, tengo que parar en los corrales del Almorocho a hacer un pipí (jijiji).

Fotaca de Don Vicente Purificación antes de la presa. Gracias amic.
Por cierto, en esta zona hay un cartelito muy majo que pone “NO STRAVA”… y hay un tramo creado por cierto club. _FIN DE LA CITA_

Finalizada la faena, me tiro a cuchillo por la senda, es hora de atacar, así que llego a la Monzona soplando a la espalda del chaval que me precede y por fin doy con Ubaldo en la salida del avituallamiento. Ahí empieza el tramo más ameno de la carrera. Todo el rato cascando, descojonados y sin apretar lo más mínimo. Hasta que llegamos a Puebla…

Bueno, mejor dicho hasta que llegamos a la última bajada antes del puente de Puebla de Arenoso,

En ese momento se terminaron las bromas y las risas.

En ese momento, en el que dices… asfalto, cogo un gel… en el que te despistas y te caes.
Pues eso es lo que hice: irme al suelo.

Cuando me levanté mi dedo no estaba en el sitio. Miraba hacia otro lado, retorcido.

¡Mierda, me he roto el dedo! - le digo a Ubaldo,- Mira a ver si me lo puedes poner en el sitio.

Me mira, mira mi dedo y entiende lo que le pido. Con un rápido movimiento, clack, me lo recoloca.

Me duele, pero veo que está recto e incluso lo puedo doblar en cierta medida.

Me veo abandonando, llamando a casa y diciéndole a Sara que la he liado parda, pero rápidamente descarto la idea.

Veo gente al otro lado y pienso… Dios, que vergüenza, me ha visto caerme un huevo de gente. La cabeza volvía a pensar. Así que miro a mi compañero y le digo… ¡Vamos!

Cruzamos el puente mientras me pongo una crema antiinflamatoria que ha sacado Ubaldo de vete_a_saber_donde, mientras se oye un grito desde Puebla del gran @kikekon72 (tio, no te dí mucha bola, andaba preocupado) mientras aporrea un cencerro del tamaño de su cabeza. Abro un gel y entramos a la espectacular plaza de esta localidad del Alto Mijares.

Kike Moret nos recibe con sombrero de Cow Boy y con toda la artillería musical disponible, pero solo pienso en un médico. Me acerco a la mesa del avitu y pido esparadrapo. Me miran raro y de repente veo a Chusa y Emilio… se me abre el cielo y salen ángeles con trompetas y con dos rollos de precinto. ¡servirá! Le doy dos vueltas al dedo, dos abrazos a mis amigos y salimos del pueblo diciendo… Con este subidón de adrenalina que llevamos no necesitamos gel alguno 😊😊


Emilio y Chusa "precintandome los dedos" y poniéndome a punto.

La carrera nos pone su tramo más duro por delante, así que lo arrancamos a la marcheta. No tardamos en ver a Lucas dos tramos más adelante, por lo que le pego un grito por si quiere unirse a la grupeta. Conversamos un rato y de repente empieza con toses y ruidos raros. Nos preocupa que sea algo grave pero finalmente es una barrita haciendo de las suyas, así que nos dice que le dejemos que ya nos verá en la meta.

Salí de Los Calpes tan tranquilo que me tocó arrancar para la foto :D

Poco a poco empiezo a cortar también a Ubaldo, así que cuando llego arriba ya voy solo. Empieza ahora otra carrera, una de mucho coco y de más trotar. Me da para pensar en mucha gente, sobre todo en Miguel Girón (ánimo amic), y sin darme cuenta ya me encuentro subiendo el morrón con Super Vicente y con Alejandro Lostado en plan reportero.

Si ya iba disfrutando, ver a los amigos reconforta que no veas. Gracias Vicente Purificación.

El ultrimo ramo al Morrón es de pista. Gracias Alejadro por la foto. ¿a que no parece que vayan 40 km?

Llegado a estas alturas, me encuentro bien, cómodo. He alternado bocatas de pechuga con los geles y la combinación ha sido fantástica. Solo he parado a llenar agua en 3 avitus, así que me salto el del morrón- “¿Tengo que llegar la mesa o si giro en este cono ya vale?” le pregunto a la voluntaria que hay ahí arriba. Entre risas me dice que tire que ya me ha apuntado el dorsal, con lo cual le contesto que he recogido el de mi amigo Dani Regal, alias el despistao, que lo va perdiendo por ahí. Comprobamos que ya ha pitado con el otro chip y me voy pensando en chantajearle en meta 😊

La bajada del morrón es un coñazo. Lo siento pero es así. Las vistas desde arriba son brutales, pero como te emparres puedes meterte un leñazo interesante: el firme es rocoso, la senda zizgaguea y hay un cortado majo a la derecha. Además por primera vez las piernas se quejan y amenazan con rampas que jamás llegaron.

El primer tramo de la bajada es así de divertido. Un suplicio, oiga. Foto de Dani Olmo
Dos fotógrafos seguidos (impresionante si había gente con cámaras), y comienza el tramo más rápido, así que aprovecho para darle zapatilla todo lo que me deja, que a la postre es poco porque la senda se revira un montón y terminas desquiciado de tanta revuelta. Termino con las existencias de agua y reparto algo de sales a un corredor que ya va fundido.

De camino a la maimona me vienen recuerdos de años anteriores, de gente con la que corres una vez y guardas una amistad para mucho tiempo, de bajadas a cuchillo y de rodajes “controlados”. Empiezo a pensar en la maratón del próximo día 19 y extremo las precauciones en la bajada.

Antes de la senda Bojera han puesto un cartel explicativo “aquí hay un cortado de 200m, el equivalente a un edificio de 60 plantas, así que procura caerte hacia la derecha”. Voy pensando en la estupidez del mismo... lo mejor es procurar no caerse. Por cierto, durante la carrera había como divertimento varios de los dibujos de @ana_azpi. No perdi mucho tiempo leyéndolos porque los suelo ver en twitter, pero os recomiendo seguirla. Soy superfan. #ComoCabras.

(aquí me falta una foto, porque en la bojera había otro con cámara jejej)

Llego a Montanejos fresco como una rosa, sonriente y habiendo disfrutado de la carrera de principio a fin. Lo hago además con un tiempazo. Aún me dura la sonrisa.

Nueva entrada en meta, haciendo "El Calamar". Me dió por ahí. Gracias Andrés Nuñez por la foto.


Comentarios

  1. Ieeeee Julio. Buscando info para la Mim de este año he estado cotilleando el blog y casi me leo todas las cronicas....jjjjj. Felicidades por los relatos y por tu proceso. Yo coincidí contigo un Domingo por la mañana hara unos anos(justo supongo antes del blog) y kms tbn...jjjj en la q ya te cale cuando te picas tes con Luis y conmigo en una subida ca de los baños al pantano. Espero haber contribuído pues a semejunte destape runero. Ya hablamos

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  2. Hombre Ángel, que bueno! Pensaba que conocías esto, menudos rollos suelto... como para leerlos todos jiji.

    Y si... aprendí de los mejores 😁

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