Maraton Valencia 2021

 

En 2015 dije que se acabó lo de competir en las maratones, porque cuando vas de práctico no compites, sino que disfrutas.

Pero claro, este año han caido 42 años.

42 años, 42 kilómetros.

Eso, y que mis #SunshineRunners tienen el gusanillo y me lo han contagiado.

 El otro día os contaba cómo llegábamos, lo que habíamos sufrido y que íbamos a mejorar el 2:49:47. Y, spoiler, vaya si lo hicimos.

 


La previa transcurrió con las rutinas habituales, recogida de dorsal el Viernes; rodaje de activación el sábado por la mañana desvirtualizando a @Look2MyFeet y sesión de tarde con peli y palomitas, con un pequeño break para echar un café con la peña tuitera (os iba a poner a todos, pero no me dan los párrafos para gente tan grande).  También tuve una visita express de Pacoli donde terminamos de urdir la encerrona para Carmen y de ahí a la cama. 

Con el Bueno de Artiz

A las 6 suena el despertador.  Me peso y doy 64,4 algo más alto que los días anteriores debido a la carga de hidratos. Para mi es importante este dato, ya que soy un tipo que normalmente ronda los 70/72 kg para mi 170cm de altura. Paula de Nutrium ha conseguido afinarme sin hacer ninguna cosa rara y sintiéndome saciado y con fuerzas en todo momento. A la vuelta de la competición, tras beberme unos 2 litros entre aguas, batidos, powerades y kéfires, pesaré 63,5. Tened claro que correr un maratón no es un paseo en barca, al menos a mis ritmos.

Llego pronto a la salida, quiero ver a los Sunshine y quiero pasarme por la foto del Team3FDC. Dejo mochila en el guardarropa y de salida ya me encuentro a Carmen, Xavo, Fran, Ximo… así que una preocupación menos. Llego a la foto de frupo de mi equipo y consigo ver a Esteban que está listo para su World Record Guiness vestido de Saragüei, saludo a Julianxo que debuta… y como cada vez estas cosas me gustan menos y me estresan más, me voy a calentar yo solo a mi rollo, buscando esa concentración que termina con Jorge y Esteban en modo cachondeo con las utilidades del calzón fallero para hacer pipí.

Foto con el Team 3FDC

Entro pronto al box, saludando a Rafa y Edu de camino, y me junto con Manuel Lanzuela, reciente fichaje en los Sunshines. Yo quiero salir a 3m50s/kmm y el a 3.51, así que no vamos a discutir mucho. Aprovecho para cruzar buenos deseos con Alex, de @KMSxELA y con algún otro que por allí pasaba.

 

Mi previsión de tiempos

Paradójicamente estoy relajado antes de la salida, extrañamente relajado.

 Suena Nino Bravo. Creo que nunca lo había oído tan de cerca. Claro, es que con el globo de 3h15 salgo desde el primer anfiteatro y ahora estoy a escasos 100 metros del super arco de meta. De repente un escalofrío corre mi espalda. Empieza aquello para lo que nos estamos preparando tanto tiempo.

Estrés de salida, quiero marcar ritmo cuanto antes y ando buscando huecos. Manuel sale bien y aprovecho su envergadura para hacer efecto ambulancia. Tropezón, codazo, disculpas y seguimos para delante. Miro al Barceló y se que Emilio Roca está sacando esta fotaza, donde salgo arriba al centro.

📷Photo by ©2.021 @emival_fotos

Chicane doble a la altura del pont del Regne. Una moto pitando detrás, como en la Vuelta Ciclista. -¿Será precís?- pienso. Tras 10 segundos que parecieron eternos, nos adelanta, aquello se ensancha y vuelve la normalidad. 3m50s el primer kilómetro.

Suelto brazos y relajo, me acuerdo de Carmen ya que es una consigna que hemos comentado ¡a mi también me sirve! Hay que poner velocidad de crucero. Sobra la braga y sobran los guantes. Por ahí anda Dianna, Fer y por supuesto la Jefa. Allí que va la ropa y que sea lo que Dios quiera.

La avda. Baleares es larga, larguísima. Nunca la he hecho entera corriendo y es todo novedoso. Me vienen recuerdos de la carrera de Marta 3FDC que corrimos en primavera, justo antes de descubrir lo del herpes. Hice los 5km a 3.50, justo al mismo ritmo que voy a intentar un maratón. BRUTAL.

Paso por el puerto, por Naranjos, vuelta a Blasco Ibañez relajado. Busco ritmo, clavo los 3.50 y no cedo nada. Me protejo del viento. Me acuerdo de mi hermana y de la maratón de 2015, donde todos estaban en la calle apoyando. Con esto del puente hay menos gente de la habitual, incluso cuando pasamos por la avenida Alfahuir, donde busco a Luis con su nena recién nacida y donde únicamente veo a Susana y a Paz. Esta vez tampoco están los míos.

No pasa nada, tranquilidad.

Llevo unos kilómetros rodando al lado de Bárbara Ramón, a la postre tercera española en meta. La recuerdo perfectamente porque la acompañé en su soledad de la maratón 2020 Élite Edition. Se lo hago saber y cruzamos varias palabas. Es una tía valiente, se expone incluso en los tramos con más aire, pero parece que lleva un metrónomo en las zapatillas.

Foto de Fede, #KMSxELA

Entro en la alameda concentrado y tranquilo. De hecho ni me entero que estaba allí Fede, con el cual hemos contratado desde @KMSxELA para ver si con eso de las fotos conseguimos alguna donación. Si lees esto, pásate por este link y por colaborar entrarás en un sorteo para un dorsal de la maratón de Sevilla, con Noche de Hotel en un NH Collection y plan personalizado por Pedro Nimo. 

Chocamaning con la gente del Team3FDC para descubrir que el crono se ha ido a 3.44. No le doy importancia, es “bajada” y el viento viene de cola. Vuelvo a ver a la Jefa (también andaba por el km 12 atendiendo a una corredora caída) y me da ánimos. Me siento relajado y, pese a que el reloj empieza a marcar 3.45 de forma seguida, noto incluso que voy frenando. No me preocupo, insisto, porque voy a favor de viento.

Gracias por la Foto Isaac Ferrera


Giro en Cabanyal y de repente tengo sensaciones raras, me siento algo “vacío”. Acabo de comer un gel e incluso decido que el siguiente lo voy a adelantar un poco. La media en 1.20.17 (tenía previsto 1.21.30), me ralla un poco porque creo que no he ido tan rápido. En la App me dan 1.20.42; lo cual me cuada más con los kilómetros que han caído por debajo de 3.50.

En la calle de La Reina sopla aire, pero es a ráfagas y se nota más cuando nos aproximamos al mar. La avenida del Puerto es, simplemente, horrorosa, pone la carrera en fila y todos vamos entre relevándonos y agazapándonos. Lo reconozco, aquí soy bastante egoísta e intento guardar fuerzas.

La Avda. del Puerto nos puso en fila.

Empiezan a aparecer amigos, en este caso Javier Delgado, el cuál no sabía que andaba por aquí; nuevo paso por la Alameda y empiezo a notarme fatigado. Recuerdo que con la bandera de 3h15 es donde percibo si voy a ir sobrado o me va a tocar remar. Así que saludo a Luismi Marín (segorbino, entendido de atletismo y corredor de las 4 primeras ediciones) y empiezo a prepararme para lo peor.

Estoy hasta el gorro del viento, viene soplando desde que dejamos el puerto y eso son ya demasiados kilómetros. Me molesta el asfalto, me molesta la joroba de Viveros, me molesta la de Trinidad. Me molesta hasta el giro en el Pont de Fusta… y eso que ya viene la “bajada” a Tetuán con el viento de Popa.

Pont de Fusta, buscando el cambio de sentido

El tramo del centro, con Santa Catalina al fondo. Me acuerdo de Jose Luis Aznar y su proyecto de “Salvem Santa Catalina”. Mira que es bonita la iglesia y mira que tiene goteras. Os dejo enlace por si queréis daros un salto. ZigZag y entramos en la plaza del Ayuntamiento. Vienen memorias de carreras antiguas, pero ya estoy relativamente “desenchufado”.

Km 30 en 1h55m08 (prevista en 1:55:00). Voy clavado pero vengo de una referencia errónea en el 21 y la sensación es que estoy perdiendo tiempo. Soy consciente que venimos en “subida” y con el aire arreando de cara desde un buen rato antes. Hoy, mientras escribo estas líneas, pienso que el tercer gel me lo tomé en la Gran Vía, aunque en mi subconsciente me lo tomé en el 28… pero el 28 era el 31. En fin, ya empezaba a hacer cosas raras mi cabeza y realmente se que comí, pero no dónde.

El caso es que el aire sigue molestando y estoy hasta el gorro, empiezo a descolgarme del grupo, por lo que todo me empieza a costar. Soy consciente que la Gran Vía, que tan bien me vino en la media, es de subida y que toca apretar dientes hasta Bioparc. Empiezo a seccionar mentalmente los tramos que quedan hasta meta: Un 12k.

Valle de la Ballestera y chocamaning con @contadordekm. Siguiente parada: Miguel Girón con #LosDel32. De repente llevo una cerveza en la mano, solo pensarlo me pone enfermo, así que la tiro y de poco la lío parda porque explota al caer al suelo.

Marcos no está delante de Corremón. Claro, se ha cambiado de casa y ya no se dónde vive. Afortunadamente 300 metros más adelante están los 4. Además lleva la camiseta de @KMSxELA, por lo que me saca una sonrisa.

Disecciono estrategia hasta el Bioparc. Allí tiene que dejar de pegar este puto aire. Voy solo y sigo por inercia pura y dura.  Necesito llegar al 35 como sea, es el sitio donde suelo coger ritmo cuando voy de práctico.

Por Campanar, descolgado y comiendo aire. Aún no se dónde es esta foto de Las Provincias.

Juan Boix en la rotonda del Bioparc. Bueno, supe que era Juan a la 4ª vez que me habló, porque fui incapaz de reconocerle. “Voy vacío, Juan, lo llevo metido todo” le digo; “Julio, tu sabes de qué va esto perfectamente: Cabeza”. Es lo que tiene tener amigos de 2 veintialgos.

Y se ve que lo de llevarlo todo metido me lo tomo muy en serio, porque lo que me dan ganas en ese momento es de vomitar. Me paso todo el puente de Campanar decidiendo si parar a arrojar o seguir aguantando las cada vez mayores arcadas. ¡Cabeza, esto también lo has entrenado! Así que me acuerdo de algunas series de 4000 con Peiró y me autoconvenzo que no tengo náuseas.

Misteriosamente, vuelvo a adelantar gente. Se ve que todo el mundo ha petado un poco más tarde que yo y mi “recomposición” es más apropiada. KM 35 y ya paso de mirar el parcial, todos los laps (manuales, y los estoy dando cada 3 km), arrojan medias de casi 4 min km, aunque se que sigo metiendo el 3 delante. Si en el 30 estaba en tiempo, sea lo que sea, fuera lo que fuera, si me mantenía iba a terminar la carrera en un tiempazo.

Y con eso me quedo, con que había que acabar porque voy a hacer un tiempazo.

Ya no pienso en parar, ni en vomitar, ni en retirarme. 

VOY A HACER UN TIEMPAZO.  

Km 36. Una serie de 6000. ¿Cuántas habré hecho?

Por fin llega el ansiado giro a Archiduque Carlos, donde empieza la “bajada” y se supone que el aire va a entrar de culo…. Pero el aire sigue dando de cara ¡Qué malvada conspiración es esta! Aprieto dientes y saco el “gel de emergencia que he guardado por si las moscas”. No me entra nada, tengo el estómago revuelto, pero me obligo a comerme medio. ¡hoy al mundo renuncio! Canturreo en mi interior. Sólo quiero llegar a mi primo Fernando que está con Sergio debajo de casa. ¡Qué ilusión me da que al nano le guste bajar a ver las carreras!.

San Vicente, plaza de toros....

Queda una serie de 4000.

Voy metido dentro de mí. Veo algún fotógrafo apostado dentro del recorrido. Hago el gesto del ELA de forma automática, pero corro porque hay que correr. Se me han dormido los brazos, me cosquillean ¿esto es síntoma de que voy a desfallecer?

¡No pienses, corre!

No recuerdo este paso. No recuerdo el punto de los 40 principales.

De repente mucho bullicio, reconozco nuevamente a Lukas Puig, a Marta ¿fuera de meta? No me encaja, no esperaba verte ahí, jefa.

Pitidos de motos de policía.

Efecto túnel.

¡Corre, corre!

Un avituallamiento, mejor, hay más espacio.

No tropieces con el agua.

Mira, los de la limpieza recogiendo botellas para evitar que tropecemos.

No resbales.

¡Corre, corre!

Pese a ir en "automático" no parece que lleve mala técnica.


800 metros.

Hoy no está tampoco mi hermana.

700

¡casi una serie corta!

Aparece el Reina Sofía. No veo puesto del Valencia Basket. Bueno realmente no recuerdo puntos de animación desde una batucada en el Hospital General. ¿había?

Nueva bajada. No hay adoquín. La sensación es rarísima

Porque el suelo

Se mueve

En serio

Se mueve

Y me desequilibra

 

Alguien me dijo de una subidita antes de la pasarela. Voy acojonado, porque creo que voy a tropezar, pero si la hay, ni me entero.

Arco al fondo.

Fotógrafos a los lados.

Gestos de ELA

Cara de Voy Muerto

Pero sigo volando.

Y por fin paro el reloj.


Me quedo ahí. 

En blanco, vacío, mirada perdida. 


Se acerca una chica y me coge. Creo que es Glori Luján, pero no. 


Me dice que no me pare. Que respire, que en seguida se me pasa. Me acompaña andando por la pasarela. De repente oigo a JoXe de fondo. Estoy en meta. Le pregunto a la chica quién es y por qué me coge. Es Alba, de servicios médicos.  

Estoy de pie. No me he desplomado. Oye, pues bien, porque esto de no sentir los brazos era síntoma de algo muy chungo. Seguro. Pero ya ha pasado.

 

Y ya me voy. Y me cuelgan una medalla. Y soy feliz. Y lloro.

 

 #GanasDeLLorarEnMeta.

#GanasDeMaratón

 

EPILOGO

¿Sufrido? Sí

¿Disfrutado? También.

¿Trabajado? ¡por supuesto!

Agradecimientos... a mi familia.

A Paula de Nutrium

A mis Bonanza.

A la jefa Marta Fernandez de Castro

y, por supuesto a mis #SunshineRunners







Comentarios

  1. Joder, que envidia por aguantar ese sufrimiento durante tanto tiempo si dar el brazo a torcer. Merecida marca!

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  2. Mi más sincera enhorabuena.
    Además, tu forma de expresar la carrera desde dentro ha estado muy bien.

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  3. Joder qué emocionante ,nene .
    Pelos como escarpias de leerte .Julio eres un grande cojones !!!!

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  4. Espectacular!!! No se puede resumir mejor una carrera. Emociona Julio.

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  5. Maratón en estado puro! Muy merecido el resultado

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  6. Enorme, Julio. Pedazo de carrerón sufrido y batallado que te cascaste.

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